En 1913, en medio del convulsionado periodo revolucionario, el Maestro Juan Salvador Agraz presentó al entonces Presidente de la República, Francisco I. Madero, el proyecto para la creación de la primera escuela de Química del país, que sirviera como eje para la industrialización nacional.
No obstante, no fue sino hasta el mandato del Presidente Venustiano Carranza, cuando se inauguró oficialmente la Escuela Nacional de Química Industrial en el pueblo de Tacuba, el 23 de septiembre de 1916, aunque las actividades académicas habían iniciado el 3 de abril de ese mismo año con 70 alumnos: 30 mujeres y 40 hombres, quienes cursaban las tres carreras que se ofrecían: Químico Industrial, Perito en Industrias y Práctico en Industrias.




